Este es un post sin pretensiones. Vamos a intentar definir conceptos muy básicos, cuidando a la vez que los ingenieros no se rasguen las vestiduras. No sé si así dicho parecerá justo algo muy pretencioso.

Queremos explicar lo que es la energía reactiva de modo que cualquiera pueda entenderlo y sobre todo, para que las empresas comprendan la necesidad de compensarla.

Para empezar debemos definir la energía activa, aquella que se transforma íntegramente en trabajo o calor y que por tanto se conoce como ‘energía útil’. La energía reactiva, necesaria para generar campos magnéticos que ponen en funcionamiento ciertos equipos,  no produce en cambio ningún trabajo aprovechable. Esa energía no utilizada ‘vaga’ por la red, generando un aumento en la demanda de corriente y creando no pocos problemas, como pérdida de potencia, caídas de tensión, sobrecalentamiento, etc. Si me permitís la licencia cinematográfica parafrasearé a Anakin Skywalker, el personaje de Star Wars: “¡Si no estás conmigo, eres mi enemigo!”.

La suma de electricidad activa y reactiva será la energía aparente. Vamos a explicarlo mejor con un ejemplo. Supongamos que hemos ido de excursión al campo y queremos llegar a una fuente que está a 2 km de distancia, pero parte del recorrido está en cuesta. En esa parte, a la vez que avanzamos, tenemos que desplazarnos debido a la inclinación del terreno; por lo que la distancia final será mayor. La energía aparente será la combinación de la que empleamos para llegar a la fuente (energía activa) más el aporte extra que nos exige culminar la cuesta arriba (energía reactiva). Hay otras analogías igual de refrescantes, como la de la caña de cerveza y su espuma.

Bien. Pues todo este ir y venir a la fuente tiene un coste. En nuestra factura de la luz –y es posible que nunca te hayas fijado- aparece lo que pagamos en concepto de energía reactiva, en caso de sobrepasar determinados niveles. Lo aplican todas las distribuidoras a partir de la penalización por consumo contemplada en  el BOE, en la orden ITC1723/2009.

Las ventajas de reducirla son muchas, tanto económicas como técnicas, ya que mejora la tensión en la red, aumenta la capacidad de las líneas y transformadores, y consigue una reducción en el coste total de la energía.

 

¿Cómo se neutraliza la energía reactiva?

“Estás jugando con poderes que podrían consumirte” Luke Skywalker.

Si para todos es importante el ahorro, imaginemos cuánto representará para el sector terciario y la industria. En estos casos, evitar caer en el ‘lado oscuro’ es indispensable, por lo que recomendamos que soliciten la ayuda de un experto para que realice una consultoría energética. El resultado será el diseño de un plan de ahorro integral, que minimizará las penalizaciones.

Una de las medidas que utilizamos en Electricidad Harinero es la instalación de baterías de condensadores, las cuales disminuyen e incluso ‘neutralizan’ la energía reactiva, evitando así que salga a la red. Con su implementación conseguimos que sólo pagues la energía útil o consumida. Estas baterías, además, optimizan el rendimiento de las instalaciones eléctricas evitando los problemas descritos anteriormente.

Actualmente en España contamos con fabricantes de condensadores que nos aseguran un excelente rendimiento y una calidad garantizada a lo largo de los años. El beneficio económico que consigamos con las baterías de condensación, lo podrás emplear en la implantación de otras medidas que favorezcan a su vez el ahorro energético y el desarrollo sostenible.

“La fuerza estará ya contigo…siempre” Obi-Wan Kenobi.

 

Ilustración: Duncan Frith

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